¡Hola! Hacemos que las cosas ocurran.

Me gustaría creer que piensas que lo más importante no es mi Yo del pasado, sino mi Yo del futuro. Resumiré mi pasado y espero, que si así lo deseamos, aventuremos un futuro juntos.

Nací en “mi pueblo”, 1500 habitantes, 12 habitantes/km2. 

Una vez, llamaron a mi madre para decirle que no enseñara a su hijo a leer tan pronto. Pero ella nunca me enseñó. Después la aconsejaron que me llevara a otro “colegio”. Nunca hemos profundizado en ese tema.

Empecé a “estudiar” en cuarto de ingeniería industrial porque conocí a unas chicas con una madurez, inteligencia y persistencia que me asombraron. Hasta entonces, “me arrastraba la corriente”. Recibí el premio extraordinario de promoción. Trabajaba por las tardes en una academia y me gustaba salir por la noche casi todos los jueves. No fui a la graduación. No sé muy bien por qué. No vivía ya en esa ciudad.
Mi proyecto final de carrera fue una planta desaladora. No había libros sobre ello. Me alució la idea de “sacar agua dulce del mar”.

Dediqué quince años a la gestión y liderazgo de proyectos de ingeniería y construcción de infraestructuras relacionadas con la ingeniería civil, industrial y el agua en diversas geografías. Algunos de cientos de millones de euros.

Conocí a muchas buenas personas y profesionales top con los que mantengo relación. Me sirvió para reconocer virtudes que provienen de la generosidad, de la honestidad, del afán de conocimiento, del liderazgo mediante el ejemplo. También para toparme con la envidia, la cobardía, el uso del miedo. Tuve suerte.

Dirigí un grupo industrial de casi cuatrocientas personas, que formábamos unas empresas que consiguieron cientos de millones de euros en ventas anuales. Actualmente, un equipo que no se conocía, forma la primera línea de estas. Descubrí que me apasiona liderar y colaborar con personas, consiguiendo retos.
Logré consolidar lo vital, ser servicial. Aprendí lo importante que es tener un plan y pasar a su ejecución. Pero también aprendí que no se puede ir contra uno mismo, y mi yo prefirió el resultadismo al presencialismo.

Ahora no quiero “vender” mis horas, quiero conseguir cosas juntos. Ponme en modo ON GO@ManuelSanchezNunez.com

Hacía teatro y música con personas que fumaban mucho, me gustaba jugar al ajedrez y al fútbol. Dejé de tocar la trompeta porque mi profesor de música siempre estaba de mal humor. 
Aquí encontrarás un vídeo en una cena de navidad de una conocida empresa cotizada en España.

Aprendí la importancia de la vocación, la pedagogía y el sentido del humor. Hace unos años compré una trompeta. A mi hijo le gusta. Tocamos juntos. Nació en el dos mil diecinueve, es la persona más buena y bondadosa que jamás tuve tan cerca.

He estudiado diversos Másters que no he pagado y que contienen la palabra “executive”, en uno de ellos mencionaron mis dotes de liderazgo, en otros, pasé por allí. En todos aprendí y me encontré con buena gente. Aprendí que el conocimiento académico debe usarse con pragmatismo.

De junio a septiembre, trabajaba en el negocio familiar, cargaba camiones de cebollas y patatas con el bocadillo debajo “del sobaco”. Claro, no te podía quedar nada para septiembre. De ahí que mis verdaderas vacaciones empezaran en octubre. Cuando empezaba la universidad. 
He visitado e interiorizado muchos países por trabajo, he vivido tres años en Norteamérica.
En muchas ocasiones, no ando solo.

He reescrito claims de ventas, formado y profesionalizado equipos de todas las áreas de una empresa, consiguiendo que cada persona esté donde quiere estar y sea responsable por los procesos y objetivos que han sido consensuados. 
También he liderado otro tipo de “claims”, las que acaban en demandas. Desde pares de millones a cientos de ellos. No me gusta tanto. Pero “son negocios”.

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Ayudo a personas. Los emprendedores, propietarios, clientes y directivos también están dentro del grupo de “personas”. A alguno le han comprado el 49% de la empresa. Fabrica bienes de consumo. Acompaño a preparar los planes estratégicos y consejos de administración.
Con otros, hemos preparado el siguiente nivel en el mundo de la construcción industrial, energía, agua y oil&gas. También colaboro con empresas IBEX35 y otras más pequeñas.

Aprendí el valor de la cortesía y a ganar serenidad en las decisiones importantes. 

Tengo contactos con fondos de inversión y mi entorno me llama para conocer mi opinión sobre un proyecto concreto, idea u oportunidad.

Colaboro con universidades y escuelas de negocio porque siempre alguien me lo ofreció. Me gusta no alejarme de generaciones más jóvenes, tener la obligación de actualizarme.

Escribo. Un día recopilé poemas de varios años y una editorial me publicó un libro llamado “Nosotros, semejantes diferentes”.  Me incomodaba un poco este tema. Un periodista me dijo en una entrevista (podéis encontrarla en LinkedInYoutube) que en centro Europa el “líder humanista” estaba muy bien considerado y buscado. No sé si esto hoy es relevante.



Hay quien me pregunta por qué he sido capaz de hacer muchas cosas “importantes” en diferentes sectores. Solo respondo que es más importante hacer preguntas inteligentes a personas adecuadas, que tener de antemano todas las respuestas. Lo demás, trabajo duro y rodearse de buena gente.
Lo que más disfruto es encontrarme con gente para mi “especial”, con la que te irías a otro reto y de barbacoa a mi casa. Dejar legado y recibirlo. No entiendo la vida sin compartir experiencias, conocimientos y aprendizajes. Es mi verdadero propósito.

Ponme en modo ON GO@ManuelSanchezNunez.com Y luego pon tú la etiqueta si quieres.